La mayor parte de los residuos que generan nuestras plantas proceden de lo que queda de los ingredientes después del procesamiento. Casi todos esos restos se convierten en alimento para los animales o en abono orgánico para usarlo en los campos de cultivo. El resto de residuos, por ejemplo, los embalajes rechazados en las instalaciones de embotellamiento y el papel desechado en las oficinas se reciclan y reprocesan en los lugares que cuentan con instalaciones locales para ello.
En nuestra planta de embalaje de Amhertsburg (Canadá), todos los residuos sólidos que antes iban al vertedero, ahora se envían a una planta en la que se obtiene energía eléctrica a partir de los desechos. Gracias a ello, evitamos que cada año vayan a los vertederos unas 250 toneladas de residuos.
Perfil de los residuos de Diageo:
